28 mayo 2022

Amador Fernández Picazo, "El hombre pájaro"



Amador Fernández Picazo
Archivo Histórico Municipal de Estepona


Curioso documento hallado entre las páginas de un libro de actas capitulares en el  Archivo Histórico Municipal de Estepona. [1].

El documento, es una carta que envía Vicente Ibáñez, representante del aeronauta Amador Fernández Picazo, el 22 de marzo de 1918, al Ayuntamiento de Estepona, proponiendo su espectáculo aéreo-circense, para en caso de ser aceptado, añadir y dar lustre al programa de las próximas fiestas de San Juan y San Pedro, que se iban a celebrar próximamente en nuestra villa.

El espectáculo consistía en una arriesgada actuación  a bordo de un globo Montgolfier, donde el gimnasta realizaría unos peligrosos ejercicios acrobáticos, haciendo evoluciones colgado de un trapecio instalado en dicho globo, mientras este se elevaba en el espacio infinito.



Transcripción del contenido de dicha carta: "Barcelona, 22 de Marzo de 1918. Sr. Secretario del Ayuntamiento Constitucional de Estepona.

                    Muy Sr. mío: Debidamente enterado de la proximidad de grandes festejos en esta población, y habiéndome, por otra parte, hecho cargo de la representación del conocido aeronauta Capitán Fernández, aprovecho la ocasión para poner en conocimiento de V. que dicho aeronauta dispone de un grandioso globo Montgolfier, denominado Relámpago y con el cual ha realizado las más grandiosas ascensiones por todas las provincias de España.

                       El Capitán Fernández, mas vulgarmente conocido por toda la prensa española por el "Rey de los aires", asombra al público con su serenidad, arrojo y valentía en el momento de partir con el Montgolfier, sin cesta ni barquilla ni atadura de ninguna clase, tan solo asido a un simple trapecio y ejecutando arriesgados ejercicios gimnásticos hasta perderse de vista.

                              El espectáculo de una ascensión en globo es atrayente en alto grado, el solo anuncio del cual basta para reunir gran núcleo de espectadores al sitio de la ascensión y habría de reportar a esta población grandes beneficios.

                                Las condiciones que reúne el globo Relámpago son magníficas, pues mide 20 metros de alto por 40 de ancho, que le dan una capacidad de 1000 metros cúbicos, lo que, unido a la práctica e inteligencia de su ocupante, le permite navegar por los mares aéreos a grandes alturas a las que no han podido llegar otros aeronautas.

                                   En espera de que será de su agrado dicho número, toda vez que es muy útil para enriquecer cualquier programa de festejos, le remito la presente para que, de acordarlo, puedan incluir en el próximo programa uno de los más atrayentes por su novedad y atracción.

                                     Para ajustar condiciones dirigirse a mi nombre por escrito, seguro de que le serán convenientes.
Sin más, queda de V. afmo. s. s., q. b. s. m.

                                      Vicente Ibáñez

Calle de La Pera 39-1º ".

Archivo Histórico Municipal de Estepona

Archivo Histórico Municipal de Estepona



                  A modo de introducción, transcribo algunos pasajes del libro, Arte efímero y espacio estético de José Fernández Arenas, del capítulo, El espectáculo aerostático, de Isidro Vallès Rovira "[...] A grandes rasgos podemos estudiar el espectáculo aerostático libre y tripulado en tres grandes etapas muy características: de 1784 a 1800 que podemos considerar como la del nacimiento de este espectáculo; de 1800 a 1850, etapa de consolidación, caracterizada por la recia personalidad de los aeronautas con cesta o barquilla, en gran parte extranjeros que utilizan el hidrógeno como fuerza ascensional; de 1850 a 1946, en la cual la substitución de la barquilla por el trapecio o las anillas gimnásticas se convierte en una modalidad practicada por aeronautas nativos que adoptaron la denominación y el uniforme de capitán de la la marina y utilizaron el sistema de aire caliente.

                          Como características inherentes a cada una de estas etapas, podemos señalar en la primera que los aeronautas solían buscar el apoyo de la casa real para dar resonancia a su actuación. Este es el caso de Bouche y de Lunardi. En la segunda etapa, los aeronauta proceden del sector vinculado con la aristocracia (Lunardi) y, sobre todo, de la burguesía (Guillot y Arban). En cambio, en la tercera, la idea de substituir la cesta tradicional por el trapecio o las anillas, supuso el relevo social del aeronauta, ya que, forzosamente, aquellos que se dedicaron a la aerostación procedían de una actividad profesional involucrada con el circo (Grellon, Milá, Mayet ...). Acróbatas, equilibristas, fonámbulos, forzudos, gimnastas, cualquier profesión que requiriese agilidad, fuerza, destreza, fue la adecuada para suministrar especialistas aerostáticos - en la tercera etapa, es donde encaja el protagonista de esta historia- que se incorporaron al espectáculo con el grado de capitán.

                                Las ascensiones protagonizadas por Mayet tuvieron una gran repercusión en cuanto a la evolución del espectáculo aerostático. Por una parte, Mayet actuaba vestido con el uniforme de la marina francesa y utilizaba el calificativo de capitán, uniforme y denominación que a partir de ahora, con ligeras variantes, utilizarían todos los aeronautas del Estado español. Por otra parte, la actuación de Mayet estaba caracterizada por la gran cantidad de innovaciones que introdujo en su espectáculo, hasta el extremo de que el público estaba pendiente de la novedad con que les sorprendería el capitán en la próxima actuación. A este respecto, si aún pudieran subsistir dudas sobre la tendencia del espectáculo aéreo a convertirse en una atracción circense, éstas desaparecieron del todo con la actuación de Mayet. Entre las innovaciones introducidas por el capitán francés, podemos citar: subir montado en un becerro o en un cerdo, ascender con un cochecito con varios muñecos en su interior que saltaban impulsados por un resorte, desplazarse por los aires montado en un velocípedo, etc. Mayet murió en Madrid, dos años después de su actuación en Barcelona, víctima de un accidente profesional. 

Archivo: Blog, Moià d´abans

                                         Martínez Latur, valenciano, apodado el Capitán Milá y El rey de los aires, fue considerado como el prototipo de capitán y llevó el espectáculo aerostático a unas cotas de popularidad nunca jamás alcanzadas. Integrado en la Compañía acrobática-aerostática de Joan Milá, Martínez Latur se formó en la escuela del capitán Mayet. Actuó con los globos <<El relámpago>>, <<El rayo>> y <<El rey de los aires>>, granjeándose tan merecida fama que todo el mundo hablaba de la <<bola>> o del <<globo de Milá>>, Milá mantuvo su hegemonía durante una década (1879-1889), pero su recuerdo perduró, prácticamente hasta la extinción del espectáculo aerostático en 1946.

                                              Milá actuó por toda la geografía española, con frecuentes desplazamientos a Francia, pero Valencia siempre fue la sede de su actividad, integrada en la Compañía del señor Joan. Su fama llegó a tan altas cimas que incluso después de su muerte - acaecida en 1889 en la Plaza de Toros de Vitoria, tras una dramática ascensión - varios aeronautas actuaron con el sobrenombre de Capitán Milá (hijo).
 
                                               Podemos considerar a Milá como el verdadero sucesor de Arban, Grellon y Mayet, la huella de los cuales la encontramos en sus delirantes actuaciones que reflejan la evolución de un espectáculo en el que, ahora, cualquier recurso es válido para suscitar la la admiración del público. Entre estos recursos, destacan la cabalgata de carrozas para anunciar el espectáculo con Milá repartiendo flores entre sus admiradoras, el repertorio musical de moda con que se amenizaba la espera, mientras el globo era hinchado. Y cuando éste estaba a punto, también formaba parte del protocolo, con cálculo de efectos dramáticos extraordinario, el realizar la tierna despedida entre padre, madre e hijo, quienes se abrazaban en el centro de la arena en medio del flamear de los pañuelos y atronadores aplausos del público que, puesto en pie, presenciaba la emotiva escena. Justo antes de partir, se soltaban unas palomas y al ascender, el aeronauta arrojaba al público flores, dulces, cromos, juguetes y tonadillas impresas. La función se completaba con el retorno triunfal del capitán a la plaza.

Archivo: Blog, Moià d´abans

                                                     Aparte de las exhibiciones aéreas con el trapecio, Milá supo introducir innumerables variantes en su espectáculo: subir a lomos de guarnecido burro o de un becerro, ascender en un precioso carruaje, brindar al público desde los aires sentado a la mesa, lanzar muñecos provistos de un paracaídas, disparar un cañón desde las alturas... No sorprende pues, que Milá fuese el gran ídolo de la afición valenciana, admiración reflejada en las dos aucas o aleluyas que le dedicaron, en el gran número de canciones que describían sus gestas y en la pieza de teatro, Milá per l´aire, del dramaturgo valenciano R.M. Liern.

                                                  A partir de las actuaciones de Martínez Latur se inició un período aerostático extraordinariamente fértil, en el cual los capitanes proliferaron de una manera extraordinaria, tendencia sólo atenuada por la incidencia de la aviación como espectáculo que hizo sentir sus efectos alrededor de 1920.

                                                    Como características de este fructífero período, podemos consignar la enorme popularización del vuelo aerostático, hasta el punto de convertirse en una actividad multitudinaria. Así, si antes centrábamos el globo aerostático en el ambiente circense, a partir de la era Milá la aerostación se incorpora a la vida privada y pública en su sentido más amplio. El espectáculo aerostático, sin abandonar los círculos circenses y taurino, se convirtió en una diversión eminentemente social, al contratarse a los aeronautas para intervenir en las fiestas mayores y en las de carácter particular.

Archivo: Blog: Moià d´abans


                                         También como consecuencia directa de la difusión de la aerostación, hay que señalar la intensa profesionalización del aeronauta, manifestada a través de la aparición del impreso o hoja de propaganda encabezada con el retrato del capitán, su nombre y el del globo y por medio de la cual éste ofrecía sus servicios. Asimismo, como peculiaridad específica del espectáculo aerostático, hay que indicar que su creciente aceptación, y la consiguiente competencia, con frecuencia, se manifestaba a través de la adopción del título de <<rey de los aires>> por parte de muchos capitanes, así como la usurpación del nombre del globo que gozaba de mayor reputación.

                                            Con Amador Fernández Picazo se cierra un brillante período que se había desarrollado sin ninguna interrupción desde los ya lejanos tiempos en que Bouche había llevado a cabo sus primeros intentos. La actividad aerostática del capitán Fernández abarca desde 1913 hasta 1946, año en que se produce la última ascensión aerostática en España, hasta reanudarse en 1970, década en que el espectáculo como tal toma una nueva orientación. Este capitán catalán, pero de raíces andaluzas, resume, pues, en su brillante trayectoria- treinta y tres años de ininterrumpida actuación- las experiencias aerostáticas de los capitanes que le precedieron, con el inciso de que, como experto e inquieto aeronauta, supo adaptarse a los tiempos modernos y compaginar el <<antiguo>> globo-trapecio con el aeroplano cuando las circunstancias lo requerían, o efectuar ascensiones de día y de noche con reflectores eléctricos si la ocasión lo exigía. Fernández también desarrolló un aspecto del espectáculo aerostático que casi nadie había potenciado en todas sus enormes posibilidades: el salto en paracaídas, que se convirtió en un número extraordinario, muy solicitado. Los siete globos, todos ellos montgolfier, de que dispuso el capitán Fernández se llamaban: Cataluña, Patria, Ville de Lyon, Piamonte, El relámpago, Libertad y Victoria, y los sobrenombres artísticos que utilizó fueron los de <<aeronauta gimnástico>>, <<piloto-aeronauta>>, <<hombre pájaro>>, <<acróbata, aeronauta y paracaidista español>>.

                                       Después de una larga interrupción, prácticamente desde 1946 hasta 1970, la aerostación ha vuelto a interesar a las nuevas generaciones por su enorme espectacularidad, aunque no tanto como espectáculo en si, sino como práctica deportiva, combinada con la propaganda comercial, para amortizar el elevado coste del globo. Los globos actuales se desplazan por la combustión de gas propano, combinación gas-aire caliente que armoniza los dos sistemas propulsores, históricamente rivales. [...]". 

El capitán Amador Fernández Picazo, aeronauta catalán de la primera mitad del s. XX -el grado de capitán solo era simbólico, porque aunque usaban los impolutos trajes blancos de la Armada Española, no eran militares, ni pertenecían a esa fuerza naval-, tuvo un fulgurante y arriesgado trabajo que fue su medio de vida durante treinta y tres años (desde 1913 hasta 1946), del que afortunada y milagrosamente salió ileso, habiendo tenido a lo largo de sus dilatadas actuaciones, percances que le podían haber costado la vida.

Actuó en las más importantes ciudades de España y del extranjero. Donde más veces  solicitaron sus servicios, fue, en las Fallas de Valencia y Barcelona. 

Parece ser que el Ayuntamiento de Estepona, no contrató a Amador Fernández, ya que no se refleja en ningún acta capitular de esa fecha, ni jamás hemos oído a nuestros mayores hablar de ello; por otro lado, es bastante comprensible que no lo hiciera, toda vez que los honorarios del acróbata que eran de 8.000 pesetas por actuación en 1949 - supongo que en 1918, fecha de la misiva, sería un poco menos- serían muy difícil de sufragar por un pueblo pequeño como el nuestro, con  bajo presupuesto para las fiestas. Además de ese importe, el aeronauta exigía: dos postes de madera de 14 metros para sujetar el globo, la fabricación de un hornillo de ladrillos y muchos kilos de madera para calentar e hincharlo, la ayuda de 30 hombres para sujetarlo, varios litros de alcohol... 

A continuación, adjunto algunos recortes de periódicos donde se hicieron eco de las múltiples exhibiciones de este temerario aeronauta:
                                                                   
Fiestas mayores en Artesa de Segre (Lérida). La Vanguardia, 3-10-1913



Actuación aplazada en Barcelona. La Vanguardia, 27-4-1924


Fiestas en Barcelona. La Vanguardia, 3-5-1924


Archivo: blog Moià d`abans



Fiestas mayores de Lérida. La Vanguardia 10-5-1924



Fiestas en Barcelona. La Vanguardia, 8-8-1924




Ascensión del malogrado "capitán" Puig, el 3-8-1941 durante la Fiesta
Mayor de Sabadell, minutos antes del fatal accidente que le costó la vida.
 Como nota surrealista, al entierro asistieron las dos viudas del finado.
 Fotografía publicada en Diari de Sabadell, el 29-8-2020. Archivo Histórico
 de Sabadell (AHS).Autor: Francesc Román Sanfeliu.



En el minuto 42:46 del siguiente enlace, hay un video muy interesante donde podemos ver a  Amador Fernández, actuando en las fiestas de San Narciso en Gerona del año 1926, con el globo Montgolfier, “Invencible II”.   109259.mp4 | Gerona - FotoWeb 8.0 (girona.cat)  [2].

 Las fotografías siguientes son fotogramas que he extraídos del documental anterior.  


Encabezamiento del documental, minuto 42:46. Archivo: web del Ayuntamiento de Gerona. Est del,
Servei de Gestió Documental, Arxius i Publicacions.

Encabezamiento del documental, minuto 42:46. Archivo:web del Ayuntamiento de Gerona. Est
 del, Servei de Gestió Documental, Arxius i Publicacions.

A la izquierda, con traje blanco de marinero, Amador Fernández, minuto 42:46. Archivo: web del Ayuntamiento de Gerona. Estdel, Servei de Gestió Documental, Arxius i Publicacions. 

El aeronauta comprobando el estado del globo. Archivo: web del Ayuntamiento de
Gerona. Est del, Servei de Gestió Documental, Arxius i Publicacions. 


    Archivo: web del Ayuntamiento de Gerona. Est del, Serveide Gestió Documental, Arxius i Publicacions. 

Amador mirando a cámara. Archivo: web del Ayuntamiento de Gerona. Est del, Servei de
 Gestió Documental, Arxius i Publicacions. 

Recibiendo el clamoroso aplauso y vivas  de la concurrencia, poco antes de la ascensión. Archivo:
 web del Ayuntamiento de Gerona. Est del, Servei de Gestió Documental, Arxius i Publicacions


De la siguiente noticia, también se hizo eco, el periódico, El Debate.


Fiestas mayores de Lérida. La Vanguardia, 14-5.1927



De la siguiente noticia de La Cruz, también se hicieron eco, los periódicos, La Libertad y El Cantábrico.


Fiestas mayores de Lérida, La Cruz, 15-5-1927



Fiestas de mayo en Tenerife. La Gaceta de Tenerife, 5-5-1928 


Trabajo de Xavier Torrebadella-Flix: AVENTURA, ESPECTÁCULO Y
DEPORTE EN LOS INICIOS DE LA AEROSTACIÓN EN ESPAÑA
(1784-1905)
El globo de Vicente Lunardi al descender el 12 de agosto de 1792 cerca
de Daganzo. Fuente: Museo de Historia de Madrid. 


Atención a la escena surrealista que recoge el siguiente recorte de prensa: ante la imposibilidad de elevar el globo, Amador Fernández y otro aeronauta durante las Fiestas de mayo de Tenerife, el alcalde que asistía al espectáculo, ordenó la detención de los dos acróbatas. 


Fiestas de mayo en Tenerife. La Gaceta de Tenerife, 6-5-1928




Fiestas en Monzón (Huesca). La Voz de Aragón, 20-9-1929



Las Provincias, 16-6-1928



Fiesta en el Parque de Eduardo VII de Lisboa (Portugal). ABC,4-12-1932


Trabajo de Xavier Torrebadella-Flix: AVENTURA, ESPECTÁCULO
Y DEPORTE EN LOS INICIOS DE LA AEROSTACIÓN EN ESPAÑA
(1784-1905)
Ascensión de Vicente Lunardi, el 8 de enero de 1793 en la Plaza del
Mediodía del Palacio Real. Fuente: Museo de Historia de Madrid.



Actuación en Lisboa (Portugal) ABC, 7-12-1932



Actuación en Salamanca. El Adelanto, diario político de Salamanca,21-12-1932


Trabajo de Xavier Torrebadella-Flix: AVENTURA, ESPECTÁCULO
Y DEPORTE EN LOS INICIOS DE LA AEROSTACION EN ESPAÑA
(1784-1905)


Fiestas de San Saturio (Soria). Noticiero de Soria, 24-8-1933



Fallas de Valencia. ABC, 17-3-1943


Barcelona 2-4-1905, hinchando el globo Huracán de Fernández Duró, delante de la fábrica
de gas, preparándose para cruzar el Mediterráneo. Fuente BNE, Hojas Selectas, Barcelona, 1906,
n. 49, p. 461
Trabajo de Xavier Torrebadella-Flix: AVENTURA, ESPECTÁCULO Y DEPORTE EN LOS 
INICIOS DE LA AEROSTACIÓN EN ESPAÑA (1784-1905)  


Fallas de Valencia. ABC, 16-3-1944



Fallas de Valencia. Hoja Oficial del lunes, 11-2-1946


Ascensión de S.M. la Reina Regente, acompañada del teniente coronel
D. Licer López de la Torre Ayllón, el 17 de junio de 1889. Fuente: BNE, 
Ilustración Española y Americana, 15-7-1889, p. 28
Trabajo de Xavier Torrebadella-Flix: AVENTURA, ESPECTÁCULO
Y DEPORTE EN LOS INICIOS DE LA AEROSTACIÓN EN ESPAÑA
(1784-1905)


Fallas de Valencia. La Vanguardia, 16-3-1946



Ascensión en el Retiro de Madrid de los ingleses MM Goulston y Cliford
y señora. Fuente: BNE, "Ascensión Aerostática". La Ilustración Periódico
 Universal,
18-1-1851, p. 24.
Trabajo de, Xavier Torrebadella- Flix: AVENTURA, ESPECTÁCULO Y
DEPORTE EN LOS INICIOS DE LA AEROSTACIÓN EN ESPAÑA (1784-1905)


Transcribo el siguiente recorte de prensa, por no poder visualizarse correctamente: “En el programa de festejos del Corpus Christi, que comienzan el próximo día 20 del actual, los granadinos van a tener una atractiva novedad, con un espectáculo eminentemente popular, original y novísimo. La Prensa granadina será quien lo organice, y con ello presta su colaboración a la Comisión de Fiestas, con el aditamento de un número de primera fuerza.
Se trata de presentar en Granada, al triunfador de las fiestas de las Fallas de San José, en Valencia, en donde ha tenido un éxito rotundo. Amador Fernández <<El hombre pájaro>>, el audaz aeronauta y paracaidista, que realizará una ascensión en su aerostato y durante el vuelo hará arriesgados ejercicios acrobáticos suspendido de un trapecio, para lanzarse después a tierra en un paracaídas.
Lo arriesgado de este ejercicio es un espectáculo lleno de emoción. En Valencia, durante el pasado marzo, el éxito que obtuvo el primer día obligó a la Comisión de Fiestas a repetir durante las mismas tres veces más el espectáculo, con lo que Amador Fernández hizo cuatro ascensiones en distintos puntos de la gran capital.
La Prensa granadina, que conoce la valía del gran aeronauta y paracaidista Amador Fernández, <<El hombre pájaro>>, y la atracción e interés que añade a los festejos, no obstante el elevado presupuesto de gastos que representa, se ha decidido a contratar su actuación. La ascensión se verificará en la tarde del día 28, en la Nueva Plaza de Toros. Pero el espectáculo no será solamente la emoción de ver elevarse el aerostato <<Victoria>> con su tripulante pendiente de un trapecio, sino que será completado con otros números muy atractivos y de seguro éxito, que por ahora nos reservamos, pues han de constituir una agradable sorpresa.
Los precios serán popularísimos, ya que en la organización se pretende que todo el mundo pueda asistir al espectáculo, que tendrá el contraste y la emoción del riesgo inminente en que un hombre se juega la vida, con la diversión de la segunda parte del espectáculo, de gran comicidad y calidad artística[...]”.
Fiestas del Corpus Christi en Granada. La Prensa, 10-6-1946


La tirada de ABC, de 16-3-1947, publicó la misma noticia que el siguiente recorte de La Vanguardia: 

Fallas de Valencia. La Vanguardia, 16-3-1947



Ascensión de Mr. Orlandi en Barcelona, Fuente:BNE, La Ilustración
Trabajo de, Xavier Torrebadella-Flix: AVENTURA, ESPECTÁCULO Y DEPORTE EN LOS 
INICIOS DE LA AEROSTACIÓN EN ESPAÑA (1784-1905)



Para ilustrar un poco en que consistía las actuaciones de nuestro protagonista, paso a transcribir una crónica de su exhibición en Alicante- posiblemente fuera la última-, el 26 de junio de 1949, relatada en un artículo del diario Alicante Plaza de 10 de mayo de 2021. Dice así: " EL HOMBRE GLOBO.
La ciudad estaba de fiesta, los alicantinos con ganas de juerga, los visitantes de fuera con el entusiasmo de pasarlo bien. En este entorno, las autoridades y los medios de comunicación dieron la noticia para sorpresa de todos. Tenían que atender esa invitación y presenciar semejante hazaña. Se corrió la voz y funcionó el efecto llamada, miles de personas se concentrarían para verlo todo, sin perder detalle. Era junio de 1949.

Pero permita que se lo cuente desde el principio. Se publicó la noticia en el diario Información de Alicante del 26 de junio de 1949. El hombre pájaro o el aeronauta o el hombre globo, como así le llamaban popularmente, iba a hacer una arriesgada exhibición al día siguiente desde la plaza del Gobierno Civil. Una plaza amplia desde donde elevarse al cielo y volar...

El protagonista fue el paracaidista Amador Fernández Picazo. Iba a volar con su globo <<Victoria>>. Los preparativos fueron muchos. Se aplicaron todas las medidas de seguridad o al menos todas las que eran posible en aquella época. Y empezó la función, como si se tratara de un espectáculo.

Tanta expectación no era para menos. No cabía un alfiler en la plaza del Gobierno Civil (sería la plaza del Caudillo a partir del 19 de julio de ese año, hoy es la plaza de la Montañeta desde 1979). El periódico Información menciona que fueron más de diez mil personas quienes se congregaron en esa plaza y calles cercanas para admirar a Amador Fernández, además de la asistencia de diversas autoridades locales, siendo Francisco Alberola Such, alcalde de Alicante.

El Información decía en su edición del 28 de junio que "ayer tarde efectuó su anunciada exhibición aeronáutica el popular Amador Fernández [...] en un globo de notables proporciones. A las ocho y cuarenta minutos, y tras casi una hora de preparación, inició el aventurado vuelo luciendo un traje de marinero, suspendido de un frágil trapecio". Estuvo flotando el aire durante unos minutos y después inició su marcha a unos cien metros de altura en dirección al barrio de Benalúa. Desde ahí arriba tenía la ciudad y el mar a vista de pájaro, guardando el equilibrio para no caerse.

Globo con parachute. Fuente: BNE, "Resultado fatal de la
prueba de un parachute". El Instructor, sep. 1837, n. 45, p. 269



El Ayuntamiento concedió un premio a la primera persona que "al tocar tierra, auxilie al valiente aeronauta. El premio consistió en una entrada de sombra para la corrida de San Pedro, merienda y 50 pesetas" [...] Todo lo que sube ha de bajar, ya sabe. Y lo hizo. Amador aterrizó con su globo "con toda seguridad y felicidad" en el barrio de la Florida. Fue "una brillante ascensión del Hombre-Globo y un franco éxito más que añadir a su ya dilatada carrera. El público, naturalmente, quedó complacidísimo", según la noticia difundida en el periódico Información al día siguiente.

Fue esta una de sus exhibiciones. Amador Fernández las hizo también por las ciudades más importantes de España, además de Alicante. 
Conocedores de sus peripecias, miembros de la Comisión de Fiestas del Ayuntamiento de Alicante se pusieron en contacto con él en su domicilio en Barcelona en mayo de 1949 para contratarlo y realizar su exhibición en las fiestas mayores de Alicante: las Hogueras de San Juan. Llegaron a un acuerdo. Sus honorarios fueron de 8.000 pesetas. Además, se pactaron otras condiciones como la de que Amador Fernández "quedara exento de culpa de cualquier accidente a terceros causados por la imprudencia del público". Temía que este se saltara el perímetro de seguridad y hubiera una desgracia. Precavido, preveía un posible altercado- que no ocurrió- por la inquietud del publico al ver aparecer su globo de la nada, inflarse poco a poco y tomar altura. También pactaron que el Ayuntamiento le aportara lo que necesitaba para hacer su exhibición. Amador solicitó dos postes de 14 metros de longitud cada uno, la construcción de un hornillo con tabique de piedra, 150 kilogramos de leña y 5 litros de alcohol para calentar el globo. También necesitaba 30 hombres para sujetar la tela mientras esta se hinchaba.

Ya sabemos el resultado de esta hazaña, cumpliendo una vez más una de las proezas más deseadas por el hombre: volar.

[...] A su vez, fue una Reina española la primera mujer en volar en globo, nada menos que la Reina Regente el 27 de junio de 1889, quién subió al globo <<María Cristina>>, nombre que le habían puesto en su honor. Le acompañó el coronel Licer de la Torre Aylón. 
Ascendieron a 300 metros. La infanta Isabel, hermana del fallecido rey Alfonso XII, no quiso ser menos y subió unos días después en ese globo hasta los 500 metros. La cesta del globo donde se subieron la Reina y la Infanta se pudo ver durante años en el Museo del Aire. Actualmente se expone en el Museo del Ejército en Toledo".

Ascensión de Jean Bouclé el 5-6-1784 en un globo Montgolfier desde Aranjuez. Copia de un
cuadro de Antonio Carnicero Mancio. Museo Nacional del Prado.
Trabajo de Xavier Torrebadella-Flix: AVENTURA, ESPECTÁCULO Y DEPORTE EN LOS
INICIOS DE LA AEROSTACIÓN EN ESPAÑA (1784-1905)


 Referente a la exhibición anterior, el Diario Información de Alicante, relata en su artículo de 30 de enero de 2012:  << EL AERONAUTA >>. 
Alguien dijo en alguna ocasión que el único vicio real de Keaton fue el sonido de la risa ajena, "aunque no de cualquier risa. Tenía que ser una risa de calidad, pues la fácil no le interesaba. Había que conquistarla y ganarla, sin resignar la dignidad y sin ceder a la hipocresía". Buster siempre lo consiguió, a pesar de su rostro inexpresivo- "Cara de piedra" o "Pamplinas" le llamaban- y la realidad, áspera y dramática, que rodeaba su vida.

Podría parecer que hoy vamos a hablar únicamente de aquel actor cómico que, en los albores del cine, protagonizaba una película de apenas veintidós minutos de duración con el mismo título que el artículo de hoy, "El Aeronauta", y que en 1931, durante una visita a nuestro país, se hospedaba brevemente en el Hotel Palace de nuestra ciudad "donde algunas fans se disfrazaron de camareras solo para poder estar cerca de su ídolo". Nada más alejado de la realidad. En "Historias de la terreta" queremos acercarnos a la figura de otro caballero que, sin estar a la altura del primero, sí es cierto que fue toda una autoridad - y un espectáculo de masas- durante la primera mitad del siglo XX, marcando ciertos paralelismos en Alicante con Buster Keaton y su cinta muda.

Su verdadero nombre era don Amador Fernández Picazo, pero aquellos lejanos días de 1949 todo el mundo lo conocía simplemente como "el hombre pájaro". Aun así, aunque la prensa y el público en general ya le habían bautizado con ese seudónimo para la eternidad, él se hacia llamar de varias formas diferentes según que clase de espectáculo realizara en cada momento. "Manager de la atracción aérea mundial "FERCINA"- EL PIRATA DEL AIRE"; sin duda, acuñaba este término cuando su trabajo se desarrollaba bajo las bambalinas y carpas circenses, disfrazado - como su propio nombre indicaba-, con e atuendo típico de los corsarios y bucaneros: pañuelo en ristre y brillantes pendiente. O el escueto y visionario "EL AERONAUTA", que usaba con más frecuencia y con el que parecía sentirse más cómodo, pues aparecía reflejado incluso en su dirección postal: "Amador Fernández - AERONAUTA. Calle Casimiro Tuset s/n. Ripollet (Barcelona)".

Inauguración del Real Aéreo Club el 18-5-1905. Fuente: BNE, La Ilustración Española y
Americana, 30-5-1905, p. 325
Trabajo de, Xavier Torrebadella-Flix: AVENTURA, ESPECTÁCULO Y DEPORTE EN LOS
INICIOS DE AEROSTACIÓN EN ESPAÑA (1784-1905)


Antes de la llegada de la aviación, el mundo del espectáculo se asombraba con la exhibición pública y al aire libre de los globos aerostáticos. El valor y la temeridad de aquellos que se elevaban decenas de metros suspendidos de un sencillo globo de aire caliente por rudimentarias cuerdas, causaba el interés y la admiración de la gente, encajando perfectamente en los programas de fiestas populares de España. "El hombre pájaro" fue uno de esos acróbatas intrépidos que surcaron el espacio de las ciudades más importantes del territorio nacional, incluida Alicante, durante décadas.

Tal y como aparece reflejado en un Expediente de Fiestas del Archivo Municipal de Alicante (Leg. 8, Nº 26), corría el mes de mayo de 1949 cuando una Comisión del Ayuntamiento se ponía en contacto por telegrama con "El Aeronauta", para solicitar sus servicios como colofón a las fiestas de hogueras de aquel año. Por unos honorarios de 8.000 pesetas, don Amador realizaría una ascensión diurna con su trapecio en el globo <<Victoria>> el día 27 de junio, usando para ello la flamante y recién inaugurada Plaza del Caudillo- hoy, Plaza de la Muntanyeta-. El acróbata "quedaba exento de culpa de cualquier accidente a terceros causados por la imprudencia del público", así como solicitaba a la municipalidad "dos postes de 14 metros de longitud cada uno, la construcción de un hornillo con tabique de piedra, 150 kilogramos de leña y 5 litros de alcohol para calentar el globo, y 30 hombres fuertes para sujetar la tela mientras se hinchaba".

El espectáculo estaba servido. "Ayer tarde, efectuó su anunciada exhibición aeronáutica de notables proporciones el popular Hombre- Globo, ante una muchedumbre entregada de más de 10.000 personas que abarrotaban la plaza, edificios y calles adyacentes. A las ocho y cuarenta minutos de la tarde, y tras más de dos horas de preparación, inició el aventurado vuelo luciendo el atuendo de un marinero y suspendido en su frágil trapecio. Durante 10 minutos, el paracaidista evolucionó sin cables a unos cien metros de altura, con dirección al Barrio de Benalúa, yendo a aterrizar con total seguridad y felicidad en la zona de La Florida".

Don Amador, al igual que Keaton, consiguió durante muchos años levantar las risas, los aplausos y la alegría de sus espectadores. Nuestra ciudad fue testigo de ello y nunca olvidó la brillante ascensión del "Hombre pájaro", así como el original broche de oro a unas fiestas fogueriles que en 1949 "resultaron brillantes". Jóvenes asistentes a aquella exhibición aún hablan de él, aunque con el recuerdo algo borroso: para todos ellos, siempre fue el trapecista que conquistó las sonrisas más sinceras de nuestros padres y abuelos".



El globo Victoria en la plaza de la Montañeta (Alicante), el 27 de junio de 1949, minutos antes de la ascensión del aeronauta, Amador Fernández Picazo. Archivo: diario Alicante Plaza



Las características de esos globos eran, con pequeñas diferencias, las siguientes: cubicación, 1250 metros; altura, 20 metros; circunferencia máxima, 40 metros; circunferencia de boca, 12 metros. [3]

En estos temerarios espectáculos, existía mucho morbo en gran parte de la gente que acudían a las plazas de toros para presenciarlo, ya que había muchas probabilidades que el aeronauta sufriera un accidente y falleciera en la actuación; como así ocurrió en la historia de este tipo de exhibiciones aerostáticas.





Referencias

[1] Documento hallado por Francisco Medina Infantes.
 
[2] Web del Ayuntamiento de Gerona. Est del, Servei de Gestió Documental, Arxius i Publicacions. 

[3] Revista Destino, 30 de agosto de 1941



Fuentes y bibliografía

ABC

.  Alicante Plaza

.  Diari de Sabadell

.  Diario Información

El Adelanto

.  El Cantábrico

El Debate

.  El Eco de Gerona

Hoja Oficial del lunes

.  La Cruz

La Gaceta de Tenerife

.  La Libertad

.  La Prensa

.  La Vanguardia

.  La Voz de Aragón

Las Provincias

Revista Destino

.  Noticiero de Soria

.  Blog: García y Adell

Blog: Moià d`abans

.  FERNÁNDEZ ARENAS, José. Arte efímero y espacio estético

TORREBADELLA-FLIX, Xavier. Aventura, espectáculo y deporte en los inicios de la                  aerostación en España (1784-1905) 






     

























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