04 octubre 2026

Eloy Gonzalo García, el héroe de Cascorro y su vinculación con Estepona

        

Fuente: Archivo de la Casa Loty

        Eloy Gonzalo García, el héroe de Cascorro. Uno de los personajes más famosos de la Guerra de Cuba.

        No creo que haya habido en la historia militar española un personaje que, con su heroica gesta, causara un impacto tan grande en la sociedad en general y, particularmente, entre las clases sociales más humildes. La azarosa vida de este personaje bien podría haber sido escrita por el más brillante de los escritores.

        Eloy Gonzalo García nació el 2 de diciembre de 1868 en Madrid. A las pocas horas de nacer fue abandonado en la Inclusa de las Hermanas de la Caridad de Madrid. Nueve días después, Braulia Miguel, esposa de Francisco Díaz Reyes un guardia civil destinado en Chapinería (Madrid) que había perdido a su hijo de cuatro meses de edad, solicitó prohijarlo. Al encontrarse en período de lactancia, se comprometió a amamantarlo y cuidarlo a cambio de una renta bimensual de 60 reales.

Museo del Ejército (Toledo)

     En diciembre de 1879, sus padres adoptivos dejaron de percibir dicha asignación y, al negarse a asumir los gastos de manutención del muchacho, lo abandonaron cuando solo tenía 11 años.

        Durante su juventud trabajó como albañil, labrador, carpintero y barbero, oficios que, según consta en su hoja de servicios militar, desempeñó antes de su ingreso en el Ejército.

        En diciembre de 1889 ingresó como quinto en el Regimiento de Dragones de Lusitania, 12 de Caballería, aunque no se incorporaría a filas hasta abril de 1890. Destinado en el 2.º Escuadrón, pronto destacó por su comportamiento y eficacia en el servicio: en marzo de 1891 ascendió a soldado de primera y, en octubre de aquel mismo año, alcanzó el empleo de cabo.

         El 17 de octubre de 1892 fue admitido en el Real Cuerpo de Carabineros del Reino y destinado a la Comandancia de Estepona como carabinero de Infantería. La fecha prevista para su alta era el 1 de noviembre, aunque él y los otros dos carabineros incorporados en la misma resolución —Mariano Crespo Plaza y Jerónimo Iguacel Gracia— no se presentaron físicamente en la Comandancia hasta el 11 de noviembre, fecha en la que quedó formalmente incorporado al nuevo destino.

Fuente: Antonello Dellanotte


        Eloy Gonzalo permanecería en Estepona durante casi dos años, un periodo hasta ahora poco destacado en las biografías del futuro héroe de Cascorro. Y, sin embargo, su expediente militar permite reconstruir con notable precisión aquellos meses de su vida.

        Aunque había ingresado en Carabineros como miembro de la fuerza de Infantería, su procedencia del arma de Caballería hizo que solicitara el pase a esta especialidad dentro del propio Cuerpo. La petición fue formulada el 4 de agosto de 1893 y, tras quedar a la espera de vacante y de cumplir los requisitos reglamentarios, la Inspección General ordenó su baja como carabinero de Infantería y su alta como carabinero de Caballería. El cambio se hizo efectivo en la revista del 1 de diciembre de 1893, pero sin abandonar Estepona: continuó destinado en la misma Comandancia.

        De este modo, entre noviembre de 1892 y agosto de 1894, Estepona formó parte de una etapa importante de la trayectoria militar de Eloy Gonzalo. Aquí sirvió primero como carabinero de Infantería y posteriormente como carabinero de Caballería, antes de que su carrera tomara el rumbo que acabaría conduciéndole a la historia de España.

Fuente: Antonello Dellanotte


        También fue en Estepona donde quedó documentado uno de los episodios personales que precedieron a su tragedia. El 19 de julio de 1894, cuando todavía pertenecía a la Comandancia, se le expidió el certificado de soltería que había solicitado para poder contraer matrimonio.

        Pocos días después, el 26 de julio, la Inspección General ordenó su baja de la Comandancia de Estepona por traslado a la de Algeciras, de acuerdo con la normativa entonces vigente. El nuevo destino tuvo efectos desde el 1 de agosto de 1894. Así terminaba su etapa esteponera, después de casi dos años de servicio en la localidad.

Fuente: National Geographic


        Resulta especialmente interesante, por tanto, establecer esta pequeña cronología:

- 17 de octubre de 1892: resolución por la que se admite a Eloy Gonzalo en Carabineros y se le destina a la Comandancia de Estepona.

- 1 de noviembre de 1892: fecha establecida para causar alta en la Comandancia.

- 11 de noviembre de 1892: presentación efectiva en Estepona.

- 4 de agosto de 1893: solicita el pase a la fuerza de Caballería de Carabineros.

-1 de diciembre de 1893: causa alta como carabinero de Caballería, permaneciendo destinado en Estepona.

-19 de julio de 1894: se le expide en la Comandancia de Estepona el certificado de soltería necesario para contraer matrimonio.

- 26 de julio de 1894: se ordena su baja por traslado a la Comandancia de Algeciras.

- 1 de agosto de 1894: comienza oficialmente su nuevo destino en Algeciras.

        Con esta documentación podemos afirmar que Eloy Gonzalo permaneció destinado en la Comandancia de Carabineros de Estepona desde noviembre de 1892 hasta agosto de 1894, desarrollando aquí una parte importante de su vida militar.

        Tras su salida de la Comandancia de Carabineros de Estepona y su posterior destino en Algeciras, la vida de Eloy Gonzalo García entraría en una etapa decisiva y, también, mucho más turbulenta.

Fuente: National Geographic


        El 19 de febrero de 1895, mientras se encontraba destinado en el puesto de El Cachón de Jimena, protagonizó un incidente con un superior que tendría graves consecuencias para su futuro militar. La documentación acredita que fue procesado y condenado por insubordinación a doce años de prisión, pena que debía cumplir en la prisión militar de Valladolid.

        Con el paso del tiempo, este episodio quedaría envuelto en una historia de carácter más novelesco. Según la versión tradicional, Eloy Gonzalo habría regresado de su servicio y encontrado a su novia en brazos de un teniente. Al descubrir la supuesta infidelidad, habría amenazado de muerte al oficial. Sin embargo, este último detalle procede fundamentalmente de testimonios orales posteriores de sus compañeros y como tales, hay que ponerlos en cuarentena.

Sin referencias del archivo


        Tras tres meses recluido en la prisión de Valladolid, el 3 de noviembre de 1895, Eloy dirigió una instancia al comandante en jefe del 7º Cuerpo del Ejército acogiéndose al real decreto promulgad el 25 de agosto, que permitía el alistamiento de determinados prisioneros para combatir en la guerra de Cuba, siempre que no hubieran sido condenados por delitos de sangre. También lo solicitó al ministro de la Guerra, Marcelo Azcárraga quien pidió información al comandante en jefe del Cuerpo del Ejército citado anteriormente, el cual informó que los había concedido y que el solicitante ya estaba en el puerto de La Coruña, para donde había salido conducido el día 19.

        La petición fue aceptada el 16 de noviembre.

        Eloy terminaría cruzando el Atlántico y desembarcando en La Habana el 9 de diciembre para incorporarse a una guerra que cambiaría para siempre su nombre en la historia de España.

        Fue destinado al lº Batallon del Regimiento de Infantería María Cristina nº 63.

       El 22 de septiembre de 1896, en el poblado cubano de Cascorro, una pequeña guarnición española de ciento setenta hombres al mando del capitán Francisco Neila de Ciria se encontraba cercada por una fuerza de tres mil insurgentes cubanos.

Fuente: La Ilustración Artística.


        Durante varios días, los defensores soportaron un intenso fuego enemigo. La situación se fue haciendo cada vez más difícil y llegó un momento en que resultaba imprescindible destruir una posición de artillería que se encontraba en un bohío desde la que los insurgentes hostigaban constantemente a la guarnición.

        En la madrugada del día 30, fue entonces cuando el capitán Neila solicitó un voluntario para llevar a cabo una misión que, prácticamente, podía significar la muerte.

        Eloy Gonzalo dio un paso al frente.

        La tradición cuenta que, al ofrecerse voluntario, explicó que no tenía familia ni nadie que le esperase en España. Pidió una lata de diez litros de petróleo, provisto de una antorcha y armado con su fúsil Mauser a la espalda con la bayoneta calada, se dispuso a dirigirse hacia la posición enemiga.

        Pero antes de partir quiso tomar una precaución: pidió que le ataran una cuerda anudada a la cintura y al torso para que, si moría durante la misión, sus compañeros pudieran recuperar su cuerpo.

Fuente: Wikipedia


        Eloy avanzó hacia la posición enemiga bajo el fuego de los insurgentes.

       Consiguió incendiar y destruir la posición desde la que los rebeldes hostigaban a la guarnición, culminando su hazaña y haciendo saltar por los aires el bohío, volviendo a las líneas españolas. La acción, por su extraordinario riesgo y por la determinación con la que fue ejecutada, convirtió a Eloy Gonzalo en una figura legendaria.

      Por su comportamiento en campaña y su valor le fue concedida la Cruz de Plata del Mérito Militar con distintivo rojo, con una pensión de siete cincuentas pesetas mensuales vitalicias.

    La fama, sin embargo, apenas tendría tiempo de acompañarle.

   El 17 de junio de 1897, menos de un año después de la acción que le había convertido en héroe, Eloy Gonzalo murió en el hospital de Matanzas, Cuba, víctima de una enterocolitis ulcerosa gangrenosa, como tantos miles de soldados españoles.

        Su muerte se produjo en un contexto en el que las enfermedades constituían uno de los grandes enemigos de las tropas españolas destinadas en Cuba y Filipinas. Las condiciones sanitarias, el clima y las enfermedades infecciosas provocaron un elevado número de bajas entre los soldados, hasta el punto de que las causadas por enfermedad llegaron a superar a las producidas directamente por el fuego enemigo.

          En 1902, apenas un mes después de su coronación, el rey Alfonso XIII inauguró en Madrid un monumento dedicado al héroe de Cascorro. La escultura fue instalada en la entonces denominada Plaza de Cascorro, en el barrio de La Latina, convirtiendo definitivamente a Eloy Gonzalo en uno de los símbolos populares de la participación española en las guerras de Cuba.

        Sus restos fueron trasladados posteriormente a Madrid y reposan en el cementerio de la Almudena, junto a los de otros militares fallecidos durante las campañas de Cuba y Filipinas.

Fuente: La Ilustración Artística. Autor: Pascual Urtasun.
Llegada de los restos mortales del héroe de Cascorro a Santander.
Diciembre de 1898.

            El siguiente es un documento oficial militar, correspondiente del registro de defunción de Eloy Gonzalo. Dicho documento registra la repatriación de sus restos mortales desde Cuba hasta Madrid por orden real de la Reina Regente María Cristina, recibiendo honores de Estado. 

Libro de registro de defunciones del cuerpo del Ejército de Guerra/ Vicaríato Castrense de la Corte de Madrid.


            Transcripción literal del documento respetando la ortografía original del documento:

 (Margen izquierdo)
Soldado: Eloy Gonzalo García, Nº 101.

(Texto Principal)
En la Villa y Corte de Madrid, á veintiocho de Diciembre de mil ochocientos noventa y ocho, previa orden del Excmo. Señor Capitán General, el Comandante en Jefe de este Cuerpo de Ejercito, con asistencia del Excmo. e Ilustrísimo Señor Obispo de Sion, Pro-Vicario Gral. Castrense,  de todo el personal del Cuerpo del Ejército con destino en esta corte y de varias comisiones de generales, jefes, oficiales é individuos de tropa, fueron trasladados desde la Estación del Mediodía al Cementerio del Este, los restos mortales de Eloy Gonzalo García, soldado que fue del Regimiento de Infantería de María Cristina número setenta y tres, fallecido el dieciocho de junio de mil ochocientos noventa y siete, y fue sepultado en el cementerio de San Carlos de Matanzas, en el nicho número cuarenta y tres de la segunda Galería, soltero, de veinte y ocho años de edad y seis meses, natural de Peñafiel, en la provincia de Valladolid, hijo de Luisa García,  nieto materno de Santiago y de Vicenta, cuyos restos mortales del héroe de Cascorro, traídos de Cuba fueron exhumados del Cementerio de Matanzas, el día veinte cuatro de noviembre del expresado año para el cementerio de Nuestra Señora de la Almudena, por disposición de S.M. la Reyna, de acuerdo con su Gobierno que, al ordenar el traslado de aquellos a España, quiso rendir este tributo de respeto y de honor á los héroes, cuyos hechos gloriosos les hicieron dignos de que la Patria, por cuya integridad y honra pelearon hasta morir, dedique a la memoria de este tan señalado favor; quedando sepultados los restos de este héroe en el nicho del centro de los tres construidos a la entrada de la derecha del depósito de cadáveres del expresado Cementerio de Nuestra Señora de la Almudena, después de haber rezado una misa de réquiem, córpore presente, y responso final el diez y nueve del presente mes que abajo se dice. Y como Cura Castrense de la Plaza, inscribo la presente partida en el Libro de defunciones de mi cargo el veintidós de Enero de mil ochocientos noventa y nueve.
(Firmado): Celestino (apellido ilegible)

           Es este capítulo, el menos conocido de su biografía, que permite incorporar a Estepona a la historia de uno de los personajes más populares de la guerra de Cuba.

      Y, dejando volar un poco nuestra imaginación, ¿Quién sabe? Quizás durante aquellos casi dos años que permaneció en Estepona, Eloy Gonzalo llegara a conocer y entablar amistad con alguno de nuestros bisabuelos, compartiendo con ellos alguna conversación, una jornada de servicio o un paseo por las calles de nuestro pueblo de finales del siglo XIX. O tal vez, quién sabe, alguna guapa esteponera consiguiera despertar en él sentimientos que fueran más allá de la amistad y le hiciera suspirar en alguna de aquellas noches de guardia.

        No deja de resultar fascinante pensar que aquel joven que un día alcanzaría la gloria en tierras cubanas pudo haber compartido, sin que ellos lo supieran, un pequeño capítulo de su vida con los antepasados de quienes hoy habitamos Estepona.

        Y, rizando el rizo, cuánto daríamos por subir a un tren imaginario que nos condujera a la Estepona de finales del siglo XIX. Poder recorrer sus calles, asomarnos a sus casas, escuchar las conversaciones de sus vecinos y compartir, aunque solo fuera por unos instantes, la vida de aquellos esteponeros que nos precedieron y descubrir cómo era la vida cotidiana de aquel pueblo que hoy solo podemos contemplar a través de las fotografías.

Fuentes

• Publicaciones históricas del Ejército de Tierra.

•Archivo fotográfico de Wikimedia Commons/Wikipedia.

Nota: Los datos relativos a los destinos, fechas de ingreso y cese de Eloy Gonzalo García en la Comandancia de Carabineros de Estepona proceden de la investigación documental aportada por mi amigo Juan Andrés Gaitán Arroyo, contrastada con la información recogida en publicaciones históricas del Ejército  de Tierra y en la Revista de Historia Militar.

Bibliografía

• PANDO DESPIERTO, Juan. Cascorro "hombre" y estatua.

• RODRÍGUEZ PÉREZ, Gabriel: Eloy Gonzalo y Cascorro. Revista de Historia         Militar, Ministerio de Defensa.